Mi cuerpo se levanto pensando en la ducha fría en una mañana fría, mi cerebro se despertó pensando en cómo iba a llegar al trabajo, porque lo más probable es que no iba a pasar buses y si pasaban, iban a ser muy poco. Comenzó la rutina, baño, los dientes, pastillas, tomar el mp4, a ver que se me había olvidado.
Camino con la nube negra sobre mi cabeza, pensando en la caminada que me iba a tocar hasta la plaza, pero en eso enfrente del pasaje 17, si el pasaje donde vivo, había una 42 esperándome. Aquí es un buen comienzo, baje en el bus a la siguiente parada para tomar la 42 A. Cuál fue mi sorpresa esa ruta estaba estacionada en el punto, como si me hubiera estado esperando a mí para irse.
Me dije “OK las cosas van demasiado bien el día de hoy, que está pasando. Sera la suplica que pasara algo bueno en la semana. Los dioses me oyeron”
Bueno aun así tengo que ir a trabajar, así que no todo es bueno. Llegue a terminar los últimos detalles del manual, comimos choris (panchos). Me felicitaron por el trabajo del pasado training, además me dieron mi diploma acreditándome la posición de trainer (oficialmente) Organizar, organizar, me dieron ganas de golpear a cesar por huevon (solo excusas oigo), lo bueno es que me dieron la noticia que lo van a pasar a otra posición porque no da el ancho con lo de trainer, solo por conocimiento se va a quedar ayudando, pero de ahí va estar en la parte administrativa.
Bueno puras boludeses de mi día estoy contando!
El punto es, volviendo a la historia, encarrilando el asunto, etc, etc. Voy al fin a ver si me habían pagado o no. No tenía ningún interés ayer, además como no he salido tanto o bueno nada más que una vez en dos semanas, tenía dinero todavía, tengo ahorros (tatuaje soon), cualquier escusa que pueda dar.
Bueno el punto es, me dieron aventón hasta la Guadalupe (la ceiba) y me dirigi a la multi plaza. Saque el dinero necesario para comprar, pagar renta, etc, etc. Me dirigí a mi librería preferida, a comprar dos libros que me faltaban de una serie de libros. Alguien me había dicho que esos libros era una literatura de mierda, que como había el editor pasado el libro a publicación, solo cosas malas dijo de la serie y la escritora de los libros.
Obvio me hizo una sugerencia de leer Milán Kundera. La compra de sus libros lo había dejado atrás, para el próximo pago dije.
Llego a la caja con mis dos libros de literatura basura, cuando ponen mis libros sobre otros. Había un señor delante de mí, la señorita le anuncia el libro que el estaba comprando “La insoportable levedad del ser” de Milán Kundera. ME QUEDE SIN PALABRAS, COMO SI FUERA EL RECORDATORIO DE ESE PLATICA O CRITICA LITERARIO.
Mierda el universo juega conmigo muchas veces, juro que ni por cerca se me había ocurrido comprar el libro este paycheck. Así que no quería pelear con el universo, ni tampoco con mis por literatura basura. Y si, compre los 3 libros! Ni otros mas de Kundera, pero van a tener que esperar para el próximo pago. Pero están en La Casita de multiplaza.
Los próximos “El libro de los amores ridículos” y “La despedida”.
Ya vi que no se puede pelear contra el universo.
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